Salud Pública de México

Uso del condón en hombres con parejas no estables en la Ciudad de México* * Una versión de mayor extensión fue presentada por Benjamín Nieto Andrade para obtener el grado de Maestro en Población por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (1997). Los fondos para la ejecución de la encuesta fueron provistos por el Instituto Nacional de Salud y Desarrollo Infantil de los Estados Unidos (NICHHD, grant #28305-04), mediante subcontrato C191.97N con The Population Council. 

Uso del condón en hombres con parejas no estables en la Ciudad de México* * Una versión de mayor extensión fue presentada por Benjamín Nieto Andrade para obtener el grado de Maestro en Población por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (1997). Los fondos para la ejecución de la encuesta fueron provistos por el Instituto Nacional de Salud y Desarrollo Infantil de los Estados Unidos (NICHHD, grant #28305-04), mediante subcontrato C191.97N con The Population Council. 

AUTORES

Benjamín Nieto-Andrade, Lic. en Sociol., M. en Pobl.,(1) José Antonio Izazola-Licea, MC., Dr. en C.(2)

(1) Centro de Investigación en Salud Poblacional, Instituto Nacional de Salud Pública, México.
(2) Coordinador Ejecutivo de la Iniciativa Regional sobre SIDA para América Latina y el Caribe (SIDALAC).

RESUMEN

Objetivo.Analizar la asociación de variables sociodemográficas en la utilización del condón durante prácticas sexuales vaginales con parejas no estables. Material y métodos. Los datos provienen de una encuesta probabilística sobre comportamiento sexual aplicada en 1992-1993 a una muestra de hogares en la Ciudad de México y su área conurbada. De 8 068 hombres de 15 a 60 años de edad que proporcionaron información, se seleccionaron 1 535 cuya última relación sexual con penetración vaginal había sido con una pareja no estable. Primero se realizó un análisis por componentes principales, para agrupar aquellas variables con dimensiones subyacentes comunes y, a partir de ellos y de algunas variables individuales, se efectuó una regresión logística. Resultados. Las variables que midieron conocimientos sobre el SIDA y sus mecanismos de transmisión y prevención, no tuvieron una relación estadísticamente significativa (p< 0.05) con haber usado condón en la última relación sexual vaginal con una pareja no estable (variable dependiente). En su lugar, las variables que sí presentaron una relación estadísticamente significativa con la variable dependiente, fueron: visión del placer del sexo con condón o sin penetración; autoeficacia para realizar sexo sin penetración; autocompulsión en el uso del condón asociado al SIDA como enfermedad de mayor temor; percepción sobre el carácter evitable de la infección y sobre la efectividad del condón; estado civil; escolaridad; y número de episodios de enfermedades de transmisión sexual (ETS) en toda la vida. Conclusiones. Aunque la provisión de información es importante en las estrategias educacionales de prevención sobre VIH/SIDA, el fomento de una percepción individual y colectiva favorable (placentera) sobre el condón, el sexo seguro y la autoeficacia para poner en práctica medidas preventivas contra la infección por VIH, puede ser de mayor importancia para adoptar el uso de condón como práctica de prevención.

ABSTRACT

Objetive.To analyze the association between sociodemographic variables and condom use during vaginal sexual relationships with non-stable partners. Material and methods. Data were taken from a household probability survey on sexual behavior in 1992-1993 in the Mexico City Metropolitan Area. Of the completed survey were obtained 8 068 men of 15 to 60 years of age. 1 535 were selected because they reported that their last sexual relationship with vaginal intercourse had been with a non-stable partner. Principal component analyses were conducted to groups of variables with common underlying structures, these components and other variables were included in a logistic regressions. Condom use during last intercourse was the dependent variable. Results. Feeling that sex with condoms or sex without penetration could be pleasurable, a high ranking in a scale on self-efficacy for condom use, compulsion for using a condom because of being afraid of contracting HIV/AIDS were positively associated with using a condom in the last sexual intercourse. Marital status, schooling, and the number of episodes of sexually transmitted diseases were significantly associated with condom use. Perception of inevitability of becoming infected due to lack of trust in condoms was negatively associated with its use. None of the variables regarding knowledge on HIV/AIDS, including means of transmission and ways to prevent its infection, showed any significant association with condom use. Conclusions. Even when information is considered important in educational strategies, it might be more importanto promote a positive perception on condoms and safe sex as pleasurable (at the individual and social level), as well as the promotion of self-efficacy on being able to use a condom or enforce preventive behaviors against HIV infection.

Introducción

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) ha aumentado la morbilidad y la mortalidad de la población mexicana, y en los últimos años se ha convertido en una de las principales causas de muerte,particularmente entre la población masculina mayor de 15 años; en 1996, por ejemplo, representó la tercera causa de muerte en hombres de 25 a 34 años de edad.1 Lo anterior se ha traducido en la pérdida de años potenciales de vida productiva en todo el país,2 en los elevados costos de los tratamientos antivirales y profilácticos3–a lo que tanto las instituciones de salud como los individuos han tenido que hacer frente–, y en el dolor físico y emocional de las personas infectadas y de sus familiares.

Debido a que no se vislumbra el descubrimiento y la disponibilidad de una vacuna en el corto y el mediano plazos y a que la mayor parte de las infecciones con riesgo documentado han ocurrido por vía sexual (86.8% de casos acumulados hasta el primero de abril de 1998),4 se ha recomendado el uso del condón como una medida preventiva altamente eficaz contra la transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), causante del SIDA.5-7

En prácticas heterosexuales, cuyo peso en el total de casos de SIDA documentados es considerable (30.1% de casos acumulados en hombres y mujeres hasta el primero de abril de 1998),4 la adopción del condón ha dependido en gran parte de la decisión del hombre.8,9 En ello han mediado aspectos normativo-sociales acerca de la sexualidad que tienen que ver con las responsabilidade que al respecto se han asignado tradicionalmente a cada uno de los miembros de la pareja y con el efecto de las redes sociales (incluyendo la opinión de la pareja) sobre la forma de vivir la sexualidad. Por otra parte, también han influido fuerzas individuales internas que se manifiestan a través del deseo, la percepción del condón, la capacidad de negociación con la pareja y el miedo a contraer el SIDA, así como la percepción de autoeficacia en las propias acciones, que, modificándose en el tiempo según el efecto de las sucesivas experiencias, permite estimar  qué tanto una persona con "intención" de realizar una conducta la pone en "práctica".10-16 En estrecha vinculación con lo anterior están ciertos aspectos demográficos como la edad, la escolaridad, el estado civil, tener hijos y otra serie de eventos que conforman la experiencia (haber tenido enfermedades de transmisión sexual o haber estado en riesgo, edad a la primera relación sexual con penetración, conocer alguien enfermo de SIDA, etc.)17-20 y que tienen que ver con la forma en que las normas sociales y culturales son asimiladas y con sus posibilidades de cambio.

Al estudiar qué aspectos influyen en la decisión de los hombres sobre usar o no condón en sus relaciones sexuales con mujeres, se abre la posibilidad de mejorar la prevención contra el SIDA y de disminuir las inequidades de género en materia sexual. Estas últimas se conceptualizan como aquellas diferencias socialmente construidas sobre lo masculino y femenino, que derivan en un menor poder de negociación de las mujeres frente a los hombres para usar condón por el riesgo de poner en peligro la integridad física o la relación.16

Para abordar los aspectos que intervienen en el uso del condón se analiza información sobre hombres que declararon haber tenido coito vaginal en su última relación sexual con una pareja no estable. Esta última se definió con base en la respuesta a una pregunta específica.

El supuesto que subyace en este trabajo es que no usar condón con una pareja no estable es una conducta potencial de daño para la salud. Si bien no se trata del conjunto de personas con la mayor probabilidad real de infección (p.e., hombres que tienen sexo con otros hombres o trabajadores del sexo comercial), su estudio es importante por el paulatino incremento de la infección por VIH-SIDA mediante prácticas heterosexuales y por su potencial importancia en el futuro.

El objetivo de la investigación es analizar la asociación de variables sociodemográficas en la utilización del condón durante la última relación sexual (vaginal) con una pareja no estable. La población objeto de estudio comprende una muestra probabilística de hombres de 15 a 60 años de edad.

La fuente de información utilizada fue una encuesta que se realizó en 1992-1993, cuyo propósito principal fue describir los comportamientos sexuales de los hombres de 15 a 60 años de edad residentes en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (ZMCM) así como analizar los niveles y determinantes del uso del condón.

La hipótesis del estudio es que el conocimiento acerca del SIDA y de sus mecanismos de transmisión y formas de prevención no basta para la adopción del condón como medida profiláctica. En ello intervienen también aspectos que rigen lo social-normativo en materia sexual (expresado por la opinión de la pareja sobre el condón y el SIDA), fuerzas individuales internas opinión del condón en relación con el placer y su utilidad, miedo a la enfermedad), percepción de llevar a la práctica el uso del condón (percepción de autoeficacia), variables demográficas (edad, escolaridad, estado civil, tener hijos, vivir en pareja) y algunos eventos importantes dentro de la sexualidad (número de ETS en toda la vida, haber consultado al médico por ETS, edad a la primera relación sexual con penetración, conocer alguien enfermo de SIDA, percepción de riesgo de infección por el virus del SIDA en relaciones sexuales presentes y pasadas, y percepción de que las relaciones sexuales al momento del estudio pusieron a alguien en riesgo de infección por el virus del SIDA).

De un total de 11 500 viviendas visitadas, en 915 no se encontró a ninguna persona y en 240 se negaron a responder un primer cuestionario sobre información sociodemográfica básica: edad, sexo, parentesco, escolaridad y ocupación. En este primer cuestionario se solicitó la participación de cualquier adulto que estuviera en la vivienda y, debido a que el único propósito era obtener una lista de todas las personas que vivían en cada hogar, no se mencionó el tema más general de la investigación: SIDA y conductas sexuales. De esta manera, el total de viviendas donde sí se aplicó el cuestionario sociodemográfico fue de 10 378 (89.9%).

Con el cuestionario sociodemográfico se censaron 13 197 hombres de 15 a 60 años de edad; sin embargo, con 31.8% de ellos no se pudo establecer contacto verbal para proponerles un cuestionario individual. De los 9 001 hombres contactados personalmente, 8% dio una respuesta negativa abierta y 2.3% no cumplió con las citas para la entrevista después de la sexta visita (negación velada). El número total de hombres a quienes se aplicó, en forma individual (cara a cara) y confidencial, un cuestionario estructurado de 25 minutos sobre sexualidad, fue de 8 068.21 De ese total, aquellos hombres que practicaron penetración vaginal en su última relación con una pareja no estable fueron seleccionados para la presente investigación (1 535 casos).

La variable dependiente fue el uso del condón en la última relación sexual vaginal con una pareja no estable. Específicamente se preguntó sobre el uso del condón en un coito vaginal, aunque algunos de los hombres que respondieron afirmativamente a esta pregunta también tuvieron otro tipo de prácticas sexuales en su último encuentro sexual (sexo oral o anal). Este tipo de variable fue dicotómica, es decir, los entrevistados contestaron "sí" o "no" a "¿Utilizó condón en su último coito vaginal?" con una pareja no estable.

Las preguntas sobre la última relación sexual (vaginal) con una pareja no estable no fueron formuladas con referencia a un periodo determinado, de manera que la última relación sexual pudo haber ocurrido un día previo a la entrevista. En lo que se hizo énfasis al momento de la entrevista y durante el presente análisis, fue en que la información proporcionada sobre este tema estuviera siempre referida a la última relación sexual con una pareja no estable. Con ello se procuró que el informante se concentrara en un evento particular y que no existiera confusión o mezcla de hechos ocurridos en otras relaciones en donde no se contara con ciertas variables de control.

Las variables independientes fueron: estado civil, edad, escolaridad, edad a la primera relación sexual con penetración, haber consultado a alguien por ETS, número de ETS en toda la vida, tener miedo de enfermarse de SIDA, conocer a alguien enfermo de SIDA, vivir con una pareja, tener hijos, riesgo de infección por el virus del SIDA en relaciones sexuales pasadas, riesgo de infección por el virus del SIDA en relaciones sexuales presentes, percepción de que las relaciones sexuales actuales ponen a alguien en riesgo de infección por el virus del SIDA, así como el resultado de dos análisis por componentes, mismos que a continuación se enlistan: a) visión sobre el placer del sexo con condón o sin penetración; b) autoeficacia para realizar sexo sin penetración; c) autocompulsión en el uso del condón (asociado al SIDA como la enfermedad a la que más temor se le tiene); d) percepción sobre el carácter evitable de la infección y la efectividad del condón; e) confianza en no desarrollar SIDA; f) modificación del número de parejas; g) si tuviera VIH podría combatir la enfermedad; h) mitos sobre transmisión del SIDA; i) información correcta sobre prevención del SIDA; j) información correcta sobre transmisión del SIDA; k) información correcta sobre lo que es el SIDA, y l) mitos sobre prevención del SIDA.

Con el método por componentes principales se reagruparon aquellas variables que estuvieron correlacionadas (cuadros I y II). En lo interno cada componente es la transformación lineal de las variables individuales que lo componen, más el error asociado (factor único). Con este procedimiento se eliminaron problemas de multicolinealidad y se construyeron componentes independientes entre sí y que en conjunto maximizan la varianza total muestral explicada.


La escala original de respuestas de las variables que conforman cada componente fue: 1= de acuerdo,2= no sé y 3= desacuerdo. Con el fin de mantener uniformidad en el tipo de consecuencias hacia la salud de cada respuesta, se recodificaron algunas variables para que en todos los casos el significado fuera el mismo: 1= actitud negativa en materia de prevención, 2= sin opinión y 3= actitud positiva en materia de prevención.

Es importante destacar que los aspectos de orden social, individual y de autoeficacia no siempre se reflejan en forma directa en las variables independientes; en el caso de algunos componentes se encuentran expresados en forma entrelazada por el conjunto de variables que los conforman. Así por ejemplo, los aspectos sociales se recuperan a partir de la opinión de la pareja sobre el uso del condón y el SIDA (presentes en variables que conforman los componentes 1 y 4); las fuerzas internas individuales se recuperan a partir de las expectativas personales del condón, su efectividad y la autocompulsión para usarlo (componentes 1, 3 y 4), así como de la actitud hacia el SIDA (variable miedo al SIDA y componentes 5 y 7); la autoeficacia se refleja en la capacidad para tener relaciones de sexo seguro (p.e., usar condón, evitar penetración, disminuir el número de parejas) y para concebirse como responsable del propio destino (componentes 2, 4 y 6).

Después de realizar regresiones bivariables, se construyó un modelo logístico multivariable con ayuda del Statistical Package for Social Sciences (SPPS), donde se introdujeron las 25 variables independientes mencionadas (12 de ellas componentes).22,23 Paulatinamente se fueron excluyendo del modelo saturado aquellas variables independientes que presentaban la relación menos significativa con la variable dependiente (método backwards), usando como criterio de conservación en el modelo un valor de p< a 0.05, y como criterio para removerlas (una vez dentro del modelo),un valor de p> a 0.1. De esta manera, se llegó a un modelo que incluyó sólo aquellas variables independientes que resultaron estadísticamente significativas en presencia de otras igualmente significativas. Como medida de asociación entre la variable dependiente y las independientes se utilizó la razón de momios (RM) con su respectiva significancia y los intervalos de confianza de las categorías.

El cuadro III presenta los resultados del modelo logístico multivariable-, donde se observa la distribución de casos según uso de condón en la última relación sexual con una pareja no estable, así como la razón de momios y su significancia para el modelo bivariable sólo en el caso de las covariables seleccionadas en el modelo final- y para el modelo ajustado.


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